miércoles, 21 de octubre de 2009

No todo lo que brilla...

Estaba buscando un archivo en un disco algo antiguo, cuando por accidente abri un documento de word, ¿¿qué es esto?? - pensé- Seguro alguno de mis alucines, pero me encontré con una agradable sorpresa...

se los dejo.

Espero les guste...

No todo lo que brilla es oro.


¡Vamos, vamos! Gritaba el vaquero a su ya cansado caballo, la bestia seguía corriendo dando sus últimos esfuerzos, ya habían recorrido gran parte de la distancia que lo separaba entre estar a salvo y ser el trofeo de su perseguidor. El vaquero había logrado rescatar el botín de unos asaltantes de diligencias que acechaban a la región y tenían atemorizados a los sus habitantes, pero no había tenido tanta suerte como deseaba, pues llevaba desventaja por no haber dormido durante la exhaustiva búsqueda de tres días por aquellos inhóspitos territorios. El comisario ofrecía una buena cantidad de dinero para quien atrapara a los malhechores por lo cual el vaquero había invertido tanto tiempo, pero estos eran muy peligrosos y no eran fácil de capturar.

Los malhechores cada vez se aproximaban mas y mas al vaquero, el ya estaba a punto de perder las esperanzas y creía que su caballo y el no volverían a ver la luz de un nuevo día cuando entre unos risco encontró al dar vuelta un camión de volteo amarillo, estaba abandonado junto con unos cubos de armar y la mitad de un soldado que seguramente habría sido lesionado en alguna de las excursiones al jardín de la casa. Decidió subirse a el y aprovechar este nuevo giro en su suerte.

Cuando asomó de entre las rocas para enfrentar a sus hasta ahora perseguidores Hector se sintió feliz pues su camión era mucho mas grande que el dinosaurio y el caballo de peluche que su hermano había escogido como transporte cuando el agarró a Woody y a Tiro al blanco de nuevo. – ¡No se vale! En el Oeste no habían camiones de esos – Ah, tampoco habían dinosaurios, de todas maneras con mi camión te ganó, asi que dame tus juguetes para meterlos al cajón de la cárcel – ¡No se vale, por que eres el mayor siempre te inventas pretextos para ganarme.

¡Niños!, ya dejen de pelear y vengan a comer que se les va a enfriar la sopa – Grito la Mamá desde la cocina, pues ya conocía a sus hijos, y al igual que el vaquero sabía cuando era el momento clave para detener una pelea.